martes 10 de julio de 2007, 00:00:00
RELATO
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El Perdiguero es una gran montaña. No solo es grande por ser un hermoso macizo, está en una posición privilegiada y resulta un mirador excelente, no en vano es uno de los tresmiles principales. Hace algunos años (exactamente seis) bajando del Posets por Perramó, pude verlo por primera vez y me pareció sorprendente y magnífico, desde entonces siempre he estado dándole vueltas a este pico, pero no he visto la posibilidad porque mis compañeros no son amigos de andar y al fin me he decidido a realizar solo lo que tanto tiempo he ido postergando.
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He conseguido encontrar un hueco de buen tiempo, que en Pirineos no se daba desde hace más de un mes y cuando me quedan solo tres días de vacaciones, me he lanzado para hacer esta y al menos otra actividad.
Saliendo de Madrid a media mañana, llego al Plan de Senarta ( Benasque) a media tarde, donde he pensado pernoctar en el área de camping controlado (y gratuito), aquí disponemos de baños, agua y praderitas de césped con arbolado, donde podemos aparcar el coche y poner al lado la tienda o vivaquear. Preparo la mochila y todo lo que voy a necesitar y marco el despertador a las 5 AM. A las 6 AM estoy en el comienzo del itinerario elegido (1.600m), que parte del puente de Literola, nada más cruzar el puente podemos aparcar el coche en una explanada al efecto y justo donde acaba la barandilla se ven unas marquitas rojas que indicarán el camino periódicamente hasta la cabaña de Forcallo. Los primeros metros discurren entre pinos pegados al barranco (cuidado por la noche en este lugar) no necesito linterna pues hay buena luna y pronto va a amanecer. Esta zona discurre por bloques escalonados y muy empinados, pronto sale a un buen sendero que seguimos por el bonito valle de Literola, pegados al río por su derecha según vamos.
La senda va cogiendo altura y en una hora aproximadamente vemos la cabaña de Forcallo, a la cual si no quieres no tienes que bajar. Como no la conocía y se comenta que está tan sucia, dije voy a ver por si me hace falta pernoctar algún día. Para llegar deberemos cruzar el río por un puentecito de madera y ponernos de agua hasta los muslos chorreando botas incluidas, ya que se deben cruzar unas llanuras de “Lechuguinos” empapados por el rocío matutino. El refugio es una edificación sólida, con dos estancias, ventanas con cristales y contraventanas de hierro todo en perfecto estado. En una estancia hay chimenea, con algo de comida para emergencias y hasta un tarro de cristal con unas flores. Tiene una limpieza escrupulosa y se encuentra muy bien cuidado, debe ser que la fama de sucio es anterior a que lo limpiasen.
Vuelvo a cruzar los “Lechuguinos” de las pelotas y al fin salgo otra vez al sendero sequito y visible. Voy ascendiendo paulatinamente por praderas de hierba con algunos bloques de granito, pasando por lagunitas. En un momento el río se embalsa en una charca azul y profunda de unos 50 metros cuadrados en la que se ve hasta el fondo, es algo indescriptible tanta belleza, además enseguida me va a dar el sol que se agradece. El senderillo sigue su ascenso por una canalilla y llegamos a un punto desde donde se ve el Ibonet de Literola abajo en una cuenca, hasta donde llegamos bajando una corta canal de piedras. Desde el Ibonet cruzamos al otro lado del arrollo y si volvemos la vista a la izquierda del vallecito ya vemos claramente el Perdigueret, la antecima del hito E del Perdiguero a la derecha y en el medio el collado de Ubago. Hasta aquí es donde dirigiremos nuestro pasos ascendiendo cansinamente por una canal de piedra, hierba y cascajo en algunos tramos, hay hitos de vez en cuando. Pero antes de llegar arriba es mejor desviarse hacia la derecha para alcanzar el collado de forma más suave y prolongada, yo subí demasiado y me toco hacer flanqueos descendentes..
Estamos en el Collado de Ubago (2.703m) muy amplio y desde donde podemos ver el valle de Estós. Tenemos enfrente la antecima del Hito E del Perdiguero a donde nos deberemos dirigir, pero es más fácil y los hitos así lo indican, tomar la cresta de bloques graníticos por la derecha, ahora entre trepadas y rodeos vamos superando lo que será la tónica de todo este cresterío. Se llega a la antecima y se ve el Hito E, se llega al Hito E del Perdiguero (3.170m) marcada con un mojón de piedras y podemos ver la cumbre principal allá a lo lejos, tras deambular por el pedregal llegamos a la cumbre del Perdiguero (3.222m) marcada con un mojón más gordo como corresponde a su estatus y vemos a lo lejos abajo el Hito O. Será cuestión de ir también para allá (por lo de coleccionar tresmiles, le dicen) y llegamos a otro mojón pequeño que no tiene mayor misterio. Ala otra vez de vuelta para arriba al pico principal.
Bueno ahora si que viene cuando la matan. Miro la cresta que se supone tengo que bajar, digo yo que será por aquí, ya que en esa dirección esta el Pico Royo y la Tuca de Literola. Me mosquea un poco y saco el mapa a ver si es verdad. Pues sí, por aquí es. Venga, para abajo por la crestita, empezamos a plena cresta pero cuando la cosa se pone chunga te puedes escapar por la izquierda (hay hitos) trazas de sendero entre el cascajo y bloques, como da la sombra y el granito está húmedo, no agarra lo que se dice bien por lo tanto mucho cuidado, no se te ocurra resbalar aquí. Seguimos a cachos por la cresta y ratos por la izquierda y llegamos a la parte baja, donde hay que salvar un escalón de unos 30 m más vertical, pero está marcado con hitos, de modo que nos descolgamos con buenos agarres y se baja sin más dificultades.
Tenemos delante unos picos con hitos en la cumbre (dos o tres), pero no deben llegar a tres mil metros ya que no pone nada en ningún mapa, no obstante me subo a todos (en alguno hay que trepar) y paso por todos hasta llegar a lo que es sin duda la Tuca de Literola (3.095m) a la que se sube muy fácilmente por bloques y pedrera. En el Pico Royo (3.121m) la cosa cambia totalmente. No se como lo han ido a poner aquí en medio de un caos de granito puro, un montículo de esquistos rojizos como de oxido, con un camino perfectamente trazado que te lleva a la cumbre ¡Puedes arrastrar los pies!. Bajamos de este montón de tierra colorada y seguimos con la Punta Literola (3.132m) donde todo vuelve a la normalidad, esto es granito del bueno. Se sube muy fácilmente y una vez en su cumbre toca crestear ya con algo de cuidadín, es una cresta fácil pero con algo ya de patio y donde se deben hacer flanqueos y toca agarrarse en varias ocasiones. De este modo en nuestro deambular y pasando algunos escarpes puntiagudos, bajamos y vemos lo que sin duda es la Aguja de Literola (3.028m). La miro y la remiro y no se por donde meterle mano, de frente se podría pero es de grado III y yendo solateras no quiero hacer tonterías, por la izquierda no le veo la forma, rodeo un poco a la derecha por flanqueos con patio tela y veo otra forma posible (II) pero tampoco me gusta el tema (luego tengo que bajar y no está claro) , ya he dado casi toda la vuelta flanqueando por viras con agarres y en la cara del lado del Portillón veo lo que parece ser más asequible, se trata de un diedro (I+) de unos 5 o 6 m que me lleva a la horcadita entre las dos rocas de la cumbre, desde ahí subo a la roca puntiaguda más alta y bajo por el mismo sitio con agarres de mano excelentes y pequeños apoyos para pies, el descenso por el diedro debe ser de unos 15 o 20m ya que en la subida lo cogí casi arriba y ahora lo voy a bajar completamente. Desde ese lugar se llega sin problema al Collado Inferior de Literola (Placa conmemorativa) y se impone una parada para sacar los bastones, renovar la crema solar, comer y beber algo que ya estoy seco y parece que se acabo por hoy lo de las alturas (siete tresmiles en un pis-pas no está nada mal).
A los pocos metros de comenzar por cascajo se llega a la nieve y por una pala de unos 30º de nieve primavera se baja bien sin sacar los crampones. Continúo por bloques de roca y cascajo bajando por hitos (no hacen falta) hasta el Ibón de Literola, poco antes de llegar al Ibón el terreno mejora un poco y tenemos una planicie de roca pero más cómoda. El Ibón lo rodeamos por la derecha, lugar ocupado por neveros, donde deberemos hacer la huella bastante alta ya que se puede ver como se ha desgajado el hielo y ha cortado huellas más cercanas al borde. Salimos a la derecha del desaguadero de la laguna y siguiendo los hitos empezamos a bajar por bloques enormes y lisos por la actividad glaciar, aquí paro en un gran bloque muy plano para descansar y donde daré cuenta de un bocata de queso con tomate que guardo para la ocasión y ¡Una manzana!, esto si que es una gozada. Debemos seguir, ahora alternando piedra y hierba y nos metemos en el torrente que cae en cascada hasta el Ibonet, antes he tenido que cruzar un nevero muy empinado y por seguridad me he colado en la zona derecha de una rimaya que me ha servido para descender todo este nevero. Comenzamos el destrepe de la canal a la derecha del torrente, por donde se baja fácilmente hasta el Ibonet de Literola.
Desde este lugar, el regreso se efectúa por el mismo itinerario de subida y después de deambular por estos bellos parajes, que en las zonas bajas están plagados de praderas con flores de todos los colores y en esta ocasión hasta un rebaño de ovejas, llegamos a la zona de pinos donde ahora la sombra se agradece y al aparcamiento a las 5 de la tarde. Fin esta bonita excursión.
Pablo Renedo
7 de Julio de 2.006
Notas
Desnivel: 1.890 m
Horario: 11 horas en total, incluidas paradas
Consejos: Llevé crampones aunque no los utilicé, botas semirrígidas, 2 bastones, gorra para el sol, gafas y crema solar, además del equipo normal habitual, esto es: Chaqueta, forro cortavientos, gorro, guantes, linterna, mapa y brújula, comida etc. Coger agua en el Ibonet antes de subir al collado de Ubago, hasta completar la cresta y bajar al Ibón de Literola no volveremos a tener agua.
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